La guerra del cava ha vuelto por Navidad

«Traición a los intereses de los agricultores y ciudadanos de Almendralejo», «la Junta de Extremadura lo sabía… tenía de plazo hasta el 20 de noviembre para oponerse a esto y no lo hizo”, gritaba hace un par de días el alcalde de Almendralejo, José García Lobato, del Partido Popular. Hacía tales afirmaciones, tras la decisión del Gobierno de Pedro Sánchez, de impedir que se pueda cultivar uva fuera de Cataluña que, luego sea destinada a la fabricación de espumosos achampañados; lo cual perjudica, repercute de manera especialmente negativa en  Almendralejo y la comarca de la Tierra de Barros.

El Misterio de Agricultura del Gobierno Socialista ha vuelto a reiterar lo que ya aprobó el Consejo Regulador del Cava, cuando hace un año gobernaba Mariano Rajoy… García Lobato acusa de cobardía a la Junta de Extremadura y de complicidad con los empresarios catalanes, así como de colaboradores necesarios con la decisión del Gobierno de Pedro Sánchez, de impedir que la industria del cava siga creciendo en Extremadura, en Almendralejo.

La actitud de la Junta de Extremadura que, preside el socialista Guillermo Fernández Vara, contrasta con la que mantenía –de boquilla- hace un año, cuando gobernaba el PP en España, y pedía justicia ante tamaño atropello.

Pero, lo que realmente se sale de ojo es que durante todo el año que está a punto de concluir, los representantes de las provincias de Badajoz y Cáceres en el Congreso de los Diputados y en el Senado no hayan dicho ni pío acerca del asunto (ya se sabe que, como decía el menos tonto del clan Guerra, que quien se mueve no sale enla foto).

También llama la atención que sea ahora, cuando ya se han acabado todos los plazos legales para que el gobierno regional trate de impedir tal barrabasada, cuando todos los partidos políticos con presencia en la Asamblea de Extremadura (parlamento regional) se acuerden del asunto,

Y todo esto ¿Por qué ocurre?

Pues muy sencillo, todo ello se debe al maldito estado de las autonomías, el principal problema que en la actualidad aqueja a España, un monstruo de 17 extremidades que si algo ha conseguido, aparte de lastrar la prosperidad de los españoles, ha sido crear más y más burocracia, más y más gasto, mayor despilfarro, mayor deuda pública,hipotecar a los actuales españoles y a futuras generaciones; monstruo de las autonomías que no se olvide que son el principal motivo de la tantas veces cacareada corrupción, de la que todos hablan y a la que ninguno de nuestros políticos pretende hincarle el diente.

Pues sí, ya ha pasado más de un año desde que, cuando aún gobernaba –es un decir- un tal Mariano Rajoy, el gobierno decidió, a través del “Consejo Regulador del Cava”, impedir que fuera de Cataluña se cultive uva que, pueda luego ser destinada a la fabricación de espumosos achampañados. Esta decisión caciquil afecta a lugares como Almendralejo (Badajoz), Valencia, La Rioja, Álava y Navarra y pretende impedir que en estas provincias aumenten la producción de “cava”, el vino achampañado, para así evitar que les hagan competencia a los cavas catalanes.

 Ni que decir tiene que, con tal decisión el Gobierno del PP que, presidía Rajoy, pretendía apaciguar a quienes pretenden romper España por el nordeste; y ahora Pedro Sánchez tiene como objetivo granjearse las simpatías de quienes lo han aupado hace pocos meses a la presidencia del Gobierno de España, y evitar de paso que lo desalojen y se vea obligado a convocar elecciones generales anticipadas.

Para saber qué hay detrás de la decisión arbitraria e injusta que ha tomado el Consejo Regulador del Cava,con el apoyo entusiasta  del Gobierno del PSOE, y el silencio cómplice del PP, Ciudadanos, Podemos y demás partidos políticos con representación en el Congreso de los Diputados, es interesante observar cuál ha sido la evolución de la producción de cava en Almendralejo:

En el año 2004 el cava extremeño produjo 75.000 botellas; transcurrido un año, en 2005, se incrementóla producción hasta 300.000 botellas. Con solo 400 hectáreas plantadas sesuperaron los 2,8 millones de botellas en el 2014, después de semejante éxito,los productores extremeños de cava decidieron aumentar la superficie dedicadaal cultivo de vides hasta 1.400 hectáreas… El año pasado se superaron los 6 millones de botellas y las expectativas a corto plazo son de a 12/13 millones anuales.

El tremendo éxito del cava de Almendralejo hizo que se encendieran las alarmas del cava catalán, y el 2 denoviembre del año pasado, el Consejo Regulador, mayoritariamente en manos de bodegueros catalanes, pidió al Ministerio de Agricultura que tomara cartas en el asunto, para cortar el ascenso meteórico del cava extremeño. De forma absolutamente inexplicable, el Gobierno presidido entonces por Mariano Rajoy,accedió a las peticiones, prohibiendo la expansión de los cultivos durante los años 2018, 2019 y 2020. Como era de esperar la industria extremeña se puso en pie de guerra….

Pero esa vez no fue la primera que los productores catalanes de cava intentaron frenar la producción de cava en Almendralejo (Badajoz), pues a finales de 2016 ya lo habían intentado,y en aquella ocasión, la Ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina rechazó tal pretensión.

La secretaria general del Consejo Regulador, Eugenia Puig, en las páginas del diario El Economista esgrimía el siguiente argumento, “actualmente, con el nivel de ventas que tenemos, no hace falta más producción en ningún caso. Si produjéramos más, lo único que se conseguiría es devaluar el producto”.

En la actualidad son muchos los expertos en cava que afirman que el vino achampañado de Almendralejo es ya de superior calidad que el de Cataluña en muchos casos…

El reglamento del Consejo Regulador del Cava fue aprobado por Orden Ministerial el día 14 de noviembre de 1991 (BOE 20.11.91), y determina que la densidad de plantación será obligatoriamente de 1.500 cepas por hectárea, como mínimo y de 3.500 cepas por hectárea, como máximo.

El mismo reglamento diceque “Para la autorización de nuevas plantaciones, replantaciones osustituciones en terrenos o viñedos situados en la zona de producción, serápreceptivo el informe del Consejo Regulador, a efectos de su inscripción en elRegistro correspondiente.” Lo cual implica que el Consejo Regulador no posee derecho de veto, de limitar la producción en ningún lugar sujeto a la denominación de origen “cava” y mucho menos a impedir que se planten nuevos viñedos. Su potestad únicamente es la de comprobar si las plantaciones siguen las normas en cuanto al tipo de vid considerada apta para luego convertirse encava, supervisar la calidad del vino achampañado que se embotelle, llevar un registro de los lugares con plantaciones y de empresas productoras, y no mucho más…

 Por supuesto, cualquiera que esté suficientemente informado de los pactos y componendas que se traman en el Congreso de los Diputados de España llega a la conclusión de que la decisión del Gobierno de Pedro Sánchez, de impedir que se pueda cultivar uva fuera de Cataluña que, luego sea destinada a la fabricación de espumosos achampañados responde a la estrategia del PSOE de mantenerse a toda costa en el poder, traicionando a sus electores, para lo cual necesita conseguir como sea la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado para 2018, para lo cual necesita el apoyo delos que tienen como objetivo romper España.

De veras, es realmente increíble que aún haya quienes se crean que los dos partidos que se han turnado en el poder en los últimos cuarenta años –generalmente apoyados por los caciques y oligarcas de las vascongadas y Cataluña- defienden la Unidad de España y están a favor de que todos los españoles sin excepción, independientemente de donde nazcan o habiten, posean iguales derechos y obligaciones, accedan a los mismos bienes y servicios de los que gestiona la administración del estado.

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